Música y Comunicación

Espacio para la reflexión de la música y la comunicación abierto a músicos, creativos e investigadores

Música?…tranquilo, ya la improvisaremos (Richard Wakefield)

En los últimos años, se ha puesto de moda en los spots y audiovisuales publicitarios poner una canción pre-existente. A veces, modificando la letra original para hacer un cover-jingle. Más de 500 piezas de marcas diferentes han optado por la misma decisión… ¿por qué somos tan cansinos? ¿por qué imitamos tanto? ¿por qué pensamos que los públicos no se van a cansar?. La verdad es que ya canta. Lo que suena en un anuncio no es relleno, ni recurso, ni adornar los vacíos, ni una apuesta estética. Debería ser concepto, intención, emoción, sentimiento, descripción, sorpresa… no lo de siempre y de la misma forma. Además, la música no se acaba con el pop y el rock, quedan 241 opciones más.

Lo más sorprendente es que nadie contempla los estilos que son tendencia : folk-rock, new soul revival, pop elegante y minimalismo musical. Grupos tan interesantes como Band of Horses, Mumford and sons, Iron and wine, Monsters of Folk (folk rock), Sly Johnson, Janelle Monaé, Adele, Eli Paperboy Reed, Plan b, Kem (new soul revival), Kings of covenience, Best Coast, Rumer, She and him, Noah and the Whale, Ben Folds (pop elegante) o el minimalismo de Angelo Badalamenti, Michael Giachinno o Riuychi Sakamoto.

Preferería escuchar las voces, los silencios, los efectos y la música sin tener la impresión de que es el hilo musical en el ascensor de unos antiguos grandes almacenes. ¿Alguien me puede explicar por qué aparece un tema de Gotan Project (tango-electrónica) en un anuncio de Calgonit?; ¿Quién más piensa utilizar eye of the tiger de Survivor? (además de Mutua Madrileña, VW Golf y Mediamarkt). ¿Podemos ir más allá de whatever you want y los 80?… aunque no lo parezca, existe el contraste ( Never say no to Panda), la metáfora sonora (Lufthansa New York), la asincronía ( Levis Odissey), los sound bites ( Wassuuuup, Budweiser), la sorpresa (Sabe a Mixta). Deberíamos superar el comentario de “ostras, ahora qué canción ponemos ? o el de “trae el Ipod que no sabemos qué hacer”. La música no debería ser siempre pre-existente.

En publicidad, no hay mejor decisión que componer la banda sonora, ajustarla al segundo y afinar los detalles. Como en el las películas. En “No es lugar para viejos” no suena ni una canción en toda la película. En “Duel” el sonido es atmosférico, construído con ruidos y efectos. Tarantino es quién es en parte por su buen gusto musical. Spielberg firmó en “Salvar al soldado Ryan” los 20 mejores minutos de sonido que recuerdo, recreando el desembarco de Normandía.

Crear con un equipo de músicos es la opción más original, eficaz e imaginativa… y sin embargo la menos utilizada en publicidad. Afortunadamente, Martini Gold y Nike “zombies” demuestran que los tópicos se pueden vencer. La banda sonora de “Menthos Blade” es cinematográfica. La construcción del discurso en audio de los siete cortos de “The New York Times Magazine” es espléndido, sin voz, solo con un tema de clásica. “Casting, un musical muy animal” ofrece una creatividad sorprendente, aún siendo una obra para niños. La banda sonora va directa al corazón, impacta de lleno en tu lado más íntimo, resulta decisiva para lograr empatía.

Vale la pena que nos tomemos la música en serio y le demos valor. Será un plus muy valioso para explicar lo que queremos.

Richard Wakefield

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: